La interna en la Universidad Nacional de Tucumán estalló antes del inicio formal del proceso electoral 2026. Sectores opositores denunciaron que el actual rector, Sergio Pagani, intenta “violar el Estatuto” para habilitar una nueva candidatura, pese a que —según recuerdan— él mismo había reconocido en 2024 que no podía repetir mandato.
La polémica se desató luego de que Pagani afirmara públicamente que el nuevo Estatuto aprobado por la Asamblea Universitaria lo habilita a competir nuevamente. “Yo entiendo que el estatuto me habilita no solo a mí, sino también a decanos y consejeros que quieran repetir su mandato”, sostuvo en una entrevista televisiva.
Desde la oposición sostienen que la nueva lectura del rector es una maniobra política para sortear el límite de dos mandatos consecutivos. Argumentan que Pagani ya cumplió dos períodos en la fórmula rectoral:
– Rector (2022-2026)
En la UNT, explican, los mandatos se computan por fórmula (rector–vicerrector) y no de manera aislada por cargo. Por lo tanto, el ciclo ya estaría agotado.
El decano de Ciencias Exactas y posible competidor en la contienda, Miguel Cabrera, fue tajante: “Son dos mandatos consecutivos de manera recíproca. No debería haber ninguna interpretación diferente a la actual del estatuto”.
En ese sector consideran que avanzar con una candidatura implicaría desconocer el espíritu de la norma y abrir un conflicto institucional sin precedentes recientes.
La interpretación del entorno de Pagani sería que el conteo de mandatos bajo el nuevo régimen arranca desde esa elección, lo que implicaría un “reinicio” en el cómputo.
Pero la oposición rechaza esa lectura y sostiene que la reforma no puede anular retroactivamente mandatos ya cumplidos. “No es un borrón y cuenta nueva”, remarcan.
El antecedente que complica al rector
Uno de los puntos más sensibles es que a fines de 2024, cuando se aprobó la reforma estatutaria, el propio Pagani había declarado públicamente que no estaba habilitado para un nuevo período inmediato.
En aquella oportunidad afirmó: “El nuevo estatuto dice lo que ya decía: no se puede repetir y cuenta el mandato de Vicerrector; yo ya fui Vicerrector, ahora soy Rector y ya se me cumple. Salvo que espere un período, recién ahí podría”.
Ese cambio de postura es hoy el principal argumento político de sus detractores, quienes lo acusan de modificar su interpretación según la conveniencia electoral.
“Todo es posible”
Consultado recientemente sobre si será candidato, Pagani evitó una definición concreta y aseguró estar concentrado en la gestión. Sin embargo, dejó abierta la puerta: “Todo es posible, cómo no”.
Esa frase terminó de encender la polémica en los claustros universitarios.
La discusión no es solo política: podría derivar en impugnaciones formales ante la Junta Electoral universitaria e incluso en presentaciones judiciales si la candidatura avanza.
Para la oposición, permitir una nueva postulación sería “violar el Estatuto” y sentar un precedente peligroso.










