En el marco del paro nacional convocado por la CGT en rechazo a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, Tucumán registró este jueves un acatamiento dispar, con fuerte impacto en algunos sectores pero escasa adhesión en otros.
Durante la jornada no circularon la mayoría de los colectivos, lo que complicó el traslado de miles de usuarios. Tampoco hubo atención en los bancos ni dictado de clases en las escuelas públicas, que se sumaron a la medida de fuerza.
Sin embargo, el panorama fue diferente en el sector privado. La mayoría de los comercios del microcentro tucumano abrió sus puertas con normalidad, al igual que varias instituciones educativas privadas que dictaron clases con asistencia parcial.
A pesar de la ausencia del transporte público, el centro de San Miguel de Tucumán mostró un importante movimiento de personas durante la mañana y el mediodía. Calles con circulación constante y gran parte de los locales abiertos marcaron un contraste con la medida sindical.
El escenario dejó en evidencia una adhesión limitada en el ámbito comercial y privado, donde muchos optaron por continuar con la actividad habitual. Para algunos sectores, la postal del centro con intensa actividad reflejó que buena parte de la sociedad no acompañó el paro convocado a nivel nacional.










