Los aviones arribaron este domingo a la pista del aeropuerto regional José Aponte de la Torre, en el noreste de Puerto Rico, alimentando la tensión en el Caribe.
Asimismo, una aeronave Boeing C-5 de las Fuerzas Armadas estadounidenses se divisó en esa misma base, según reportaron medios locales.
Tras ser abordado por un periodista, Trump respondió por el movimiento militar: “No nos gusta lo que Venezuela nos está mandando: ni sus drogas ni sus pandilleros. No nos gusta, no nos gusta nada”.
Sus declaraciones se produjeron en medio de un creciente enfrentamiento entre ambos países, tras el despliegue de ocho buques militares estadounidenses y un submarino en el mar Caribe, bajo el argumento de combatir el narcotráfico.
Recientemente Estados Unidos derribó una lancha rápida que, según sus autoridades, transportaba drogas y a miembros del grupo criminal Tren de Aragua.
Maduro negó esta versión y el ministro de Defensa venezolano denunció que Estados Unidos realiza vuelos de inteligencia y amenaza con intervenir militarmente para desplazar a Maduro.
En este contexto, el gobierno de Caracas ordenó la movilización de buques, el alistamiento de millones de milicianos y un “refuerzo especial” de la presencia militar en cinco regiones costeras del país.










