Con el aumento de las temperaturas en Tucumán, crece la preocupación por la aparición de alacranes. En la provincia conviven dos especies de especial riesgo: Tityus carrilloi y Tityus confluens, adaptadas a los ambientes humanos. La bióloga Evelyn Cortez, referente del Programa de Animales Ponzoñosos de la provincia, brindó consejos clave para prevenir picaduras y actuar correctamente en caso de accidente.
Especies peligrosas en Tucumán
Cortez aclaró que, cuando hablamos de “alacrán” o “escorpión”, nos referimos al mismo tipo de arácnido con veneno. En Tucumán coexisten dos especies de importancia médica:
Tityus carrilloi: presente dentro de hogares y zonas urbanas; considerada de riesgo por la toxicidad de su veneno.
Tityus confluens: también adaptada a espacios domésticos y periurbanos.
Ambas especies tienden a esconderse en lugares oscuros, secos y protegidos, además de ser altamente invasoras: se desplazan a través de tuberías, cloacas, objetos transportados o materiales de construcción. Tienen la capacidad de sobrevivir hasta ocho meses sin alimentarse.
Datos nacionales: la magnitud del escorpionismo en Argentina
Entre 2020 y 2024 se registraron 32.681 casos de alacranismo (picaduras de escorpiones) en todo el país, con un máximo en 2024 con 7.034 casos confirmados.
El 96 % de esos casos se concentraron en las regiones del NOA (63,3 %) y Centro (32,7 %).
En ese mismo período, 3.383 personas necesitaron internación y se registraron 7 muertes, todas en menores.
A nivel histórico, entre 2001 y 2012 se contabilizaron 73.617 accidentes por alacranes y 30 muertes, casi todas en pacientes pediátricos.
En promedio, se estima que cada año en Argentina ocurren más de 7.000 picaduras de alacrán, lo que representa cerca del 70 % de los accidentes notificados por animales venenosos.
Estas cifras ilustran que el escorpionismo es un problema sanitario persistente, especialmente en zonas del norte y regiones urbanas adaptadas al género Tityus.
Recomendaciones para prevenir picaduras en Tucumán
Según la bióloga Cortez, estas medidas pueden reducir mucho el riesgo de contacto con escorpiones en el hogar:
Revisar y sacudir ropa, calzado y ropa de cama antes de usarlos.
Evitar caminar descalzo, especialmente por la noche.
Mantener la ropa de cama levantada del piso.
Usar guantes gruesos al mover macetas, bolsas, ladrillos o restos de obra acumulados.
Eliminar escombros, maderas, ladrillos u otros materiales donde puedan esconderse.
Desmalezar y mantener limpio el perímetro de la vivienda.
Colocar tapones de goma en desagües de baños, cocinas y lavaderos.
Instalar rejillas de trama fina en sumideros, patios, bañaderas y piletas.
Desinfectar o fumigar con insecticidas piretroides 2 o 3 veces al año, según directrices del Ministerio de Salud Nacional.
Qué hacer ante una picadura
Limpiar la herida con agua y jabón.
Aplicar hielo o frío local para disminuir el dolor e inflamación.
Acudir inmediatamente a un centro de salud referente:
Para población pediátrica: Hospital del Niño Jesús o Hospital Nicolás Avellaneda.
Para adultos: Hospital Padilla.
En el sur de la provincia: el Hospital de Concepción atiende menores de 14 años y adultos.
Evitar remedios caseros o demoras: el tratamiento específico puede requerir suero antiveneno en casos severos.
Para tener en cuenta
Con la llegada del calor y las lluvias, los escorpiones buscan lugares frescos y protegidos, acercándose a los hogares. En Tucumán, la convivencia con Tityus carrilloi y Tityus confluens exige medidas preventivas puntuales para disminuir el riesgo.












